Auf Wiedersehen

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Su amistad no tenía comparación.

Por años, desde su infancia, habían compartido todo tipo de aventuras, castigos, juguetes nuevos, corazones rotos, invenciones, ideologías, mesas de debate, peleas en el bar, y por supuesto tragedias y secretos que los habían llevado a conocerse, respetarse y formar un lazo irrepetible.

Luego de la universidad, cada uno de ellos logró lo que todos esperaban: el éxito.

Nero, como solían llamarle sus amigos, exploró por años nuevas fuentes de energía hasta que por fin sorprendió al mundo anunciando que había conseguido crear un nuevo elemento que cambiaría el mundo para siempre.

Según sus palabras, las posibilidades de explorar y explotar esta nueva fuente de energía traerían inimaginables avances al transporte, salud, comunicaciones, exploración espacial, así como el diario vivir de todos los habitantes del planeta.

La comunidad científica alabó su creación a la vez que comenzó a trazar el camino para esta gran revolución que Nero había anunciado para el mundo. El objetivo de todos los científicos era salvaguardar los últimos vestigios de energía nuclear, que era la que aún mantenía al mundo en movimiento luego de que el petróleo se agotó.

Por su parte, Joseph, amigo inseparable de Nero, veía con recelo la creación de este nuevo elemento y le preocupaba enormemente la capacidad destructiva que traía consigo.

En su experiencia en las fuerzas armadas, Joseph sabía que sería cuestión de días para que los países del mundo hicieran fila fuera del laboratorio de Nero para discutir la manera en la cual su creación pudiera potenciar la nueva generación de armas de los ejércitos alrededor del planeta.

Desde que el petróleo se agotó, solo los países con potencial nuclear han tenido la “suerte” de mejorar su economía mientras que los demás deben atarse a las imposiciones comerciales de estas nuevas potencias mundiales.

El mundo cambió ya una vez y no fue para bien. Joseph presiente que el nuevo cambio que anuncia su amigo puede traer más conflicto que bienestar.

Es obvio que quienes “reinan” en el nuevo orden global no van a querer perder su posición de poder que han gozado por “apenas” un par de décadas. Pero, también es de esperar que las potencias que fueron desbancadas años atrás vean en la invención de Nero la posibilidad definitiva de regresar las cosas a como estaban antes de que los pozos dejaran de bombear el “oro negro”.

Joseph sabía que Nero iba a escuchar lo que él tenía que hacer. Por años, han compartido sus objetivos, preocupaciones y ambiciones y Joe tenía claro que Nero no descansaría hasta encontrar la forma de salvar lo que quedaba sano en el mundo e incluso intentar revertir el daño que el petróleo y el átomo habían causado por cientos de años.

Para Joseph, ese sentimiento era admirable, pero también peligroso.

Tras escanear su retina y ser anunciado por los guardias de seguridad, Joe por fin llegó al laboratorio de Nero.

“Gran día. Por fin hiciste el anuncio que cambiaría el mundo”, dijo Joe.

“Hola. Jo,” dijo Nero. “¿Celoso de que ya todos saben lo que has sabido por semanas?”

“Para nada. Me quitaste un peso de encima al hacer tu gran revelación. Pero dime, ¿cómo te sentís? ¿cuál es el plan ahora?”

Nero miró por la ventana de su laboratorio, el cual se ubicaba en el 13vo piso del edificio y le brindaba una vista privilegiada de la ciudad.

Permaneció en silencio por unos segundos y dijo: “Me siento bien. Orgulloso por lo que he creado, pero creo que anunciarlo al mundo fue un grave error.”

“¿Por qué lo decís? Preguntó Joseph.

“Porque en menos de 24 horas me han visitado y llamado personas que no les interesa mejorar la salud, ni las telecomunicaciones o ni siquiera operar una bombilla potenciada con mi nuevo elemento. Ellos quieren guerra. Únicamente les interesa convertir mi invención en un arma. Yo sabía que podía pasar, pero no pensé que secretamente mis colegas serían los primeros en aceptar que mi creación se use para esos fines.”

“El mundo está mal. Pero cuando todos damos por sentado que la única forma de ir hacia adelante es entrar en guerra y matarnos los unos a los otros es una señal inequívoca de que está peor de lo que se ve en el exterior. Está peor porque su alma está podrida.”

Joseph observó a Nero. Su amigo se veía tranquilo pero a la vez se podía sentir que cargaba un gran peso sobre sus hombros, se podría decir que el peso del mundo estaba sobre sus hombros.

“Ya no podés volver el tiempo atrás. ¿Qué vas a hacer? ¿Qué vamos a hacer?”

Nero miró a su amigo y recordó los días de total complicidad que compartían desde la infancia y se sintió agradecido por el gesto pero hoy, la situación no se podía comparar a escapar del castigo de sus padres o a la fuera de una ex novia. Hoy, el mundo esperaba que Nero los sacara de una de las peores situaciones que la humanidad ha sufrido.

 “No hay algo que pueda hacer. Estoy en la mira de todos. Todos esperan algo de mí. Todos esperan desarrollar algo para favorecer sus objetivos, a partir de mi creación”.

“Pero no quiero ser parte de algo que se use como herramienta de subyugación en lugar del salvavidas que pensé estar desarrollando,” dijo Nero con un tinte de desesperación en su voz.

“¿Y qué tal si desaparecemos la creación y a su creador?” sugirió Joe mirando una pila de papeles que estaban sobre el escritorio de Nero.

“¿Qué acabás de decir?” preguntó Nero intentando entender si su amigo de verdad había sugerido lo que dijo o si su “broma” era una forma de intentar animarlo y hacerlo pensar en otra cosa.

“Sí. Desaparece. Desaparecé tus notas, desaparecé vos”, dijo Joe mirando a Nero fijamente a los ojos.

“Después de un anuncio como el que hice, no creo que desaparecer sea tan sencillo. Desaparecer haría que la gente me busque. Que busquen al tipo que ‘prometió salvar al mundo’. No sería como agarrar mis documentos, llevarme los discos duros y escapar hacia el ocaso”, exclamó Nero, incredulo de que su amigo de verdad estuviera sugiriendo su desaparición como lo más casual que podría hacer en esa situación.

“Exactamente en eso te podés refugiar. Hay muchos interesados y cosas extrañas podrían suceder” sugirió Jo, quien parecía tener listo un plan para “desaparecer” a su amigo.

“Dejame explicarte”, comentó Jo y Nero le escuchó con toda atención. Al principio, le pareció que la idea de su amigo era descabellada, imposible de realizar e incluso altamente peligrosa. Pero, poco a poco, se dio cuenta de que a pesar de los riesgos que este “escape” traía, era más riesgoso para él y para el mundo quedarse ahí donde está.

“Toma todo. No dejés nada que les permita replicar tu descubrimiento y sal por la puerta de atrás cuando te lo indique. Yo me encargaré de desactivar las cámaras y cerrar el laboratorio para que nada peligroso salga de aquí” comentó Nero.

“Gracias, Jo. Siempre fuiste mejor que yo para mantener la calma en momentos de presión” le dijo Nero con una sonrisa.

“No hay problema. Me encanta la aventura. Cuando vine aquí pensé que hablaríamos de ciencia y de lo famoso que sos ahora y que todo sería muy aburrido. Te agradezco por esto, más bien” le respondió Nero.

“No es la típica aventura. Después de esta noche, no hay marcha atrás”, enfatizó Joe.

“No es como que quiera mirar a atrás, de todas formas. No te preocupés. Sal apenas te lo diga e intentá tener una buena noche. Mañana el mundo se preguntará por el paradero de Nero y descubrirá quien es Edward Grant.

“Edward Grant”, repitió Nero. “Hace años no escuchaba ese nombre”.

“Eso es lo que la fama hace con las personas normales como vos”, dijo Joe riendo

“Deja de bromear y avisame cuando todo esté listo”, dijo Nero preocupado por el movimiento afuera de su laboratorio.

“Todo está listo ya. Solamente estoy disfrutando los últimos momentos de Nero en este mundo”, le dijo Joe.

“Vamos, entonces. Cambiemos el mundo sin que el mundo lo sepa”, dijo Edward decidido.

“Vamos”, repitió Jo. “Una noche para cambiar todas las que vendrán”.

“Una buena noche, entonces”, dijo Edward.

“Una buena noche”, repitió Joe.

“Mañana estaremos celebrando el renacer de Edward y la salvación del mundo”.

De alguna manera, sin que ambos lo supieran, en ese instante su “buenas noches” se convirtió en un “adiós”.

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